Hablar inglés en el trabajo no es lo mismo que hablarlo en un viaje: cambian las frases, el tono y hasta la velocidad. En este artículo compartimos algunas estructuras simples para sentirte más cómodo/a en reuniones, entrevistas y también en situaciones cotidianas.
Para reuniones: frases como «Could you clarify that?» o «Let’s circle back to this later» te ayudan a ganar tiempo y sonar natural sin necesidad de vocabulario complicado.
Para entrevistas: preparar 2 o 3 respuestas sobre tu experiencia, aunque sea de forma general, te da una base para no bloquearte con la primera pregunta.
Y para el día a día: lo más importante no es la perfección gramatical, sino animarte a hablar. Practicar estas frases en voz alta, aunque sea solo/a, ya suma muchísimo.

